MÁS DE LO QUE SUBSIDIAS, MENOS DE LO QUE GRAVAS

Existe un viejo dicho: obtienes más de lo que subsidias y menos de lo que gravas.

Si castigas con impuestos a las personas productivas y recompensas con subsidios a las personas improductivas, no te sorprendas si el resultado es desempleo y miseria.

Es importante entender este concepto antes de hablar de la reforma tributaria de Colombia.

Es muy simple.

Existe un déficit. El gobierno debe solucionar ese problema. Colombia no es Estados Unidos. Colombia no puede monetizar sus déficits. Colombia tiene pesos colombianos, no dólares. El peso colombiano no es la moneda de reserva mundial. Colombia no puede exportar inflación. Si Colombia no soluciona su déficit las calificadoras de riesgo le quitarán el grado de inversión a Colombia, las tasas de interés subirán, el capital extranjero se fugará y habrá una crisis financiera.

Por lo tanto, el déficit tiene que eliminarse. Hay dos formas de hacer esto. Se pueden disminuir los gastos. Esto significa eliminar subsidios, programas de bienestar, departamentos del gobierno y despedir empleados públicos improductivos.

La otra forma de solucionar el déficit es aumentar los ingresos. Hay tres formas en las que el gobierno puede financiarse. La forma tradicional, que es simplemente cobrar impuestos. La segunda es emitiendo bonos y endeudándose. Es parecida a la primera, solo que en lugar de gravar a la gente hoy, el gobierno grava con impuestos a la gente mañana, más intereses. La tercera forma es la peor y más malentendida de todas: monetizando la deuda. Esto es lo que se conoce como inflación, o “impresión de dinero”. Consiste en usar al banco central para comprar la deuda pública del gobierno y financiar los déficits. Argentina intentó hacer esto. Estados Unidos lo está haciendo. Imprimir dinero jamás funciona. Si todo lo que se necesita para crear prosperidad es imprimir dinero, Venezuela sería el país más rico del mundo.

Entiende algo: no importa cómo decida financiar su gasto el gobierno, el público siempre termina pagando. Si el gobierno sube los impuestos, la gente paga el precio. Si el gobierno se endeuda, la gente paga el precio en el futuro más intereses. Si el gobierno decide financiarse a través de la inflación, la gente paga el precio con la pérdida de poder adquisitivo. Todo lo que el gobierno gasta debe ser financiado por el público. El gobierno no tiene absolutamente nada. El gobierno no produce. El gobierno es un parásito que se alimenta del sector privado.

Por lo tanto, si se estudia economía real (Mises, Hayek, Rothbard, Hazlitt, etc.) y lo que le pasó a países como Argentina, Zimbabue y Venezuela, es fácil entender que la mejor forma de financiar el gasto del gobierno es a través de los impuestos. Si vas a tener un gran gobierno, debes entender que la mejor forma de financiarlo es a través de los impuestos directos, no a través de la deuda y mucho menos a través de la inflación.

Así que si queremos impuestos más bajos, debemos estar a favor de eliminar el tamaño del gobierno. Eso significa eliminar subsidios, departamentos del gobierno y empleos públicos. Esa es mi solución. Capitalismo. Libertarismo. Libre mercado. Más sector privado y menos sector público. No es nada radical. Es la receta que convirtió a EE.UU. en el país más rico de la historia. Es la única receta que se conoce para crear prosperidad sostenida.

La gente protesta, pero no sabe que se está contradiciendo. La gente quiere tener un gobierno grande que de subsidios y cree empleos, pero no quiere pagar por él. Bueno, eso no se puede. Tienes que ser consistente. Yo no quiero que el gobierno cuide de mi, me de subsidios y me garantice un empleo, por lo que soy consistente cuando me opongo a los impuestos. Yo no quiero nada del gobierno. Lo único que quiero es que proteja mis derechos y me deje vivir en paz. Pero si quieres que el gobierno cuide de ti, intervenga en la economía, regule los mercados y le pague a las personas por hacer nada, entonces no tienes ningún derecho de oponerte a los impuestos. Ese es el precio que debes pagar por apoyar un gran gobierno.

Un gobierno lo suficientemente grande para darte todo lo que necesitas es un gobierno lo suficientemente grande para quitarte todo lo que tienes. Disminuir el tamaño del gobierno es la única forma legítima de disminuir los impuestos. Y disminuir el tamaño del gobierno significa eliminar el estado de bienestar y el socialismo corporativo.

Esta es la propuesta libertaria que tengo para ti:

¿Estarías dispuesto a renunciar a todos los subsidios, ayudas a las empresas y programas de bienestar si eso significará la eliminación inmediata y permanente del impuesto sobre la renta?

Esa es la pregunta que todos los que protestan deben estar haciéndose.

La libertad viene con un precio: la responsabilidad absoluta. Eres el único responsable por tu vida. Nadie te debe nada.

Hoy más que nunca es importante recordar la lección de Ronald Reagan si queremos solucionar los problemas que se vienen:

“El gobierno no es la solución a ningún problema. El gobierno es el problema”.